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Por qué los dientes alineados pueden volver a moverse

Terminar un tratamiento de ortodoncia puede sentirse como cruzar la meta. Después de meses o años de mover los dientes, es natural esperar que se queden en sus nuevas posiciones. Pero los dientes no están fijos en su lugar. Se encuentran dentro de tejidos vivos que siguen respondiendo a la presión y cambiando a lo largo de la vida.

Cuando los dientes vuelven hacia sus posiciones anteriores, los dentistas lo llaman recidiva ortodóncica. También pueden ocurrir otros cambios a medida que la boca envejece. Entender por qué se mueven los dientes ayuda a explicar por qué los retenedores siguen siendo importantes mucho después de terminar el tratamiento con brackets o alineadores transparentes, y por qué no se debe forzar un retenedor antiguo para colocarlo.

Por qué los dientes pueden moverse después del tratamiento

Cada diente está sostenido por hueso y unido a él mediante una capa delgada de tejido llamada ligamento periodontal. Durante el tratamiento de ortodoncia, una presión suave modifica este sistema de soporte. El hueso se reabsorbe en algunas zonas y se reconstruye en otras, lo que permite que el diente se mueva. Este proceso no termina en el momento en que se completa el tratamiento.

Los tejidos que rodean los dientes necesitan tiempo para adaptarse a sus nuevas posiciones. Las fibras de las encías también pueden tirar de los dientes hacia sus posiciones anteriores. Sin el apoyo de un retenedor, los dientes pueden empezar a moverse mientras estos tejidos aún se están adaptando. Por eso la retención es una parte importante del tratamiento de ortodoncia, no un complemento opcional.

Incluso después de este período inicial de adaptación, la boca sigue cambiando. El crecimiento de los maxilares, el envejecimiento, el desgaste dental y las fuerzas cotidianas de la masticación, la lengua y los labios pueden afectar la alineación. Los cambios en la salud de las encías y el hueso también pueden afectar la posición de los dientes. No todo movimiento posterior supone volver a la sonrisa original; a veces los dientes adoptan posiciones completamente diferentes.

La función del retenedor a largo plazo

Un retenedor ayuda a mantener los dientes en las posiciones previstas mientras los tejidos que los rodean se adaptan. A largo plazo, también ayuda a contrarrestar las pequeñas fuerzas que pueden cambiar la alineación gradualmente. Los retenedores no detienen el envejecimiento ni todos los posibles cambios dentales, pero cumplen una función importante para mantener el resultado del tratamiento.

Algunos retenedores son removibles, mientras que otros usan un alambre adherido detrás de los dientes. El tipo adecuado y el tiempo de uso dependen de cada persona y del tratamiento que haya completado. Muchas personas necesitan alguna forma de retención por tiempo indefinido. Un profesional dental puede explicar si la pauta de uso debe cambiar con el tiempo, en lugar de dejar que los pacientes tengan que adivinarlo.

Los retenedores también necesitan cuidados. Los aparatos removibles pueden desgastarse, agrietarse o deformarse con el calor. Un alambre adherido puede aflojarse sin que se note. Las visitas regulares al dentista permiten hablar sobre el ajuste y el estado del retenedor, así como sobre la salud de los dientes y las encías. Seguir las instrucciones de cuidado del retenedor específico ayuda a conservar su forma y su función.

Cuando un retenedor antiguo ya no encaja

Que un retenedor se sienta diferente no significa automáticamente que haya ocurrido una recidiva importante. Los dientes pueden haberse movido, pero el retenedor también puede haber cambiado de forma o haberse dañado. Los trabajos dentales también pueden afectar su ajuste. Es necesario evaluar tanto el aparato como la boca antes de decidir qué hacer.

Si un retenedor no encaja por completo, causa dolor o requiere fuerza, no se debe forzar para colocarlo. Morder para hacerlo encajar o intentar doblarlo, recortarlo o calentarlo en casa puede dañar el aparato o ejercer una presión no deseada sobre los dientes. Un retenedor antiguo no sustituye un plan de tratamiento para mover los dientes.

Un profesional dental puede examinar los dientes y el retenedor para entender el problema. Según lo que encuentre, puede hablar con usted sobre un retenedor de reemplazo o sobre la posibilidad de considerar nuevos movimientos dentales. Llevar el retenedor antiguo a la consulta puede ayudar. No existe una única solución para todos los problemas de ajuste.

Prestar atención sin culparse

El movimiento de los dientes es un proceso biológico, no simplemente una señal de que alguien hizo algo mal. No usar el retenedor según lo indicado puede contribuir, pero incluso usarlo con cuidado no elimina todas las razones por las que los dientes pueden cambiar. Si aparecen apiñamiento, espacios entre los dientes, un cambio en la mordida o un alambre del retenedor flojo, vale la pena consultarlo en lugar de ignorarlo.

Para las familias que reciben atención en Silverlake Dental Group en Silver Lake, Los Angeles, entender estos cambios puede ayudar a mantener la salud bucal a largo plazo. Si tiene preguntas sobre el movimiento de sus dientes o un retenedor que ya no encaja, llame a su consultorio dental para recibir orientación. Una evaluación puede ayudar a distinguir entre un aparato desgastado y cambios que necesitan más atención.

¿Tiene preguntas sobre su propio cuidado? El equipo de Silverlake Dental Group con gusto le ayudará: llámenos al (323) 922-6016 o solicite una cita.

Este contenido es solo para información general y no constituye consejo dental ni médico. Hable con su dentista u ortodoncista sobre su situación. Si tiene una emergencia médica, llame al 911.